Las estaciones de transferencia son instalaciones que reciben los residuos de los contenedores de resto y amarillos (de envases de plástico, briks y latas) de aquellos municipios cuya situación geográfica les mantiene alejados del lugar de depósito o clasificación que tienen asignado.
Así, el objetivo fundamental de una estación de transferencia es incrementar la eficiencia global de los servicios de gestión de los residuos municipales, al racionalizar y optimizar los costes de recogida y eliminación de los residuos, los tiempos y costes de transporte, y la utilización intensiva de equipos y recursos humanos.
El funcionamiento consiste básicamente en que los camiones de recogida descargan los residuos en unas tolvas, desde las cuales y mediante unos compactadores son introducidos en contenedores de gran capacidad que, una vez llenos, son transportados por camiones al correspondiente centro de tratamiento. |